sábado, 27 de agosto de 2011

Cóndor de los Andes

Siente el aire, respiras libertad
El día esta gris y me siento muy bien
La tierra (de los muertos) y ríos me llevan a sentir
Cóndor de los Andes planeando hacia un Fin

Siente el aire, respiras libertad



Ofrenda

Cuantas horas caminamos buscando el Sol sagrado
Colinas, ruinas oscuras hacen tu cabello dorado
Tierra firme Inca ya sobrevolamos
Gritos, ritos antiguos, besa mi cuerpo calado
Jarra de plata con agua, un amor Inca llevamos
Cerros de misterio vemos, castigo de los Dioses esperamos

Guíame un poco al más allá… espérame al otro lado.

Siente mis brazos amor, guíame hacia el Sol
Beso tus labios libres, elévate un poco a Dios
No logro ver tu sonrisa, pues Dios nos funde la visión

No te veo ahora, nos perdemos con tu velo
Me siento tan ácido, algo sulfatado (espera caer)
Un óxido siempre esperamos, al igual que tu cabello dorado
Somos estatuas de mármol, por tres días el Sol nos funde los cráneos
Esperando una nueva lluvia, te beso mujer
Tú, virgen sangras, elévate ahora más alto

jueves, 25 de agosto de 2011

Demonios de Libertad

Estuve cruzando... sobrevolando en viajes extraordinarios. Llegué esa madrugada a un estanque milagroso abismal. Pasando mi vida junto a criaturas salvajes, llenas de divinidad... Mi vida con ellas, viajes extremos, mundos mágicos, llévenme a descansar por favor.



Viviendo y creciendo con ellas, me acerqué al lujoso abismo. No llegaré a ver la mañana, el Dios Sol no perdonará mis pecados. Cierro mis ojos claros y pienso en distintas cosas cada segundo, me sumerjo... ahhh... como caminar bajo la superficie del mar. Veo cosas extrañas como sirenas y ballenas inmensas de extrema belleza, grandes burbujas... el viaje es un poco oscuro... ja, ja, ja tienden a expandirse indefinidamente sobre mi camino. Cofres cerrados con algún tipo de tesoro que no son de esta historia, ni siquiera escritos desde la aparición del hombre.



Aparecí en la superficie muy cerca a orillas del mar, empapado, cargando el cofre de la vida eterna. No sé cuanto tiempo me habré quedado inconsciente. A mi alrededor habían mantas y erizos muertos que solo llegaron para guiarme, les agradezco nobles animales. En mi otra vida enfrentaré sus muertes y resistiré sus heridas.



Tuve dificultad en caminar y me di cuenta que mi pierna derecha seguía calcificada. Mis huesos ya no eran los mismos, vestía unos trapos marrones, viejos; tenía el cabello largo, ondulado y tenía una barba larga como de quinientos años. Empuje el cofre hacia unas palmeras, creando una extensa huella honda como de cien metros de longitud. Me di cuenta y vi que estaba cavando un nuevo túnel hacia el centro de la tierra. El cofre era sagrado, digno de veneración y divino, me abría una nueva ruta de conocimientos fantásticos.



Después de largos minutos me senté en la cima para descansar unos momentos y observe con claridad el tamaño del cofre. Era mas grande que la estatua de Chac Mool, el Altar de Piedra. Déjenme contarles un poco a cerca de esta magnifica estatua... en la antigua cultura de la civilización maya, explican varios historiadores, que esta escultura tiene un tipo-bandeja cual fue usada para recibir ofrendas de incienso y corazones humanos a raíz de sacrificios.



Ahí vengo...



Encontré en esta cueva una tribu danzando, tenían mascaras de animales, de búfalos y jabalís. Entre ellos, había una mujer con una mascara de jaguar, bebiendo sangre y escupiéndola hacia el rostro de unas mujeres, atadas a árboles. Entre la multitud se encontraban niños y este personaje con máscara de jaguar comienza a entrar en trance. No pude entender lo que hablaba, era otro dialecto. A un costado habían tres hombres decapitando con hachas a tres mujeres más. Después que ellos las decapitaban metían su mano haciendo un hueco en sus pechos, tratando de sacarles el corazón. Estos maniáticos demonios lanzando corazones humanos hacia la estatua de piedra.



La vida es un mundo mágico y único... con dulces pequeños demonios de libertad...





El Extraño Viaje Junto a Lobos de Mar



Hay nuevos horizontes y llanos pueblos donde todos perdemos el control y actuamos como si fuéramos locos en estado de éxtasis...



Mediante pasaban las últimas noches de mi vida, veía un mundo cada vez diferente y mas negro. Las pieles cedían un crepúsculo rojo cada vez que me dormía en las rocas de la playa. Lobos de mar aúllan todas la noches, las piedras donde dormía se hacían cada vez mas blandas. Qué podía hacer si no tenía nada, ni siquiera tenía un sueño y no podía mostrar nada.



Pero si... me acuerdo donde dormía exactamente, dormía en una cueva a treinta metros de la marea de Paracas. Los lobos de mar aúllan todas las noches y me despiertan sádicamente entre mis pesadillas... esa tarde vine de la ultima reunión con Dios... me hablaba del poder que tenía y me quería hacer discípulo de él.



Me fui a la isla y encontré una fuerza entre una cadena de ratas y olor a excremento de gaviotas, que no me dejaban dormir hasta que el efecto del viaje terminó. Tenía mucho frío y estuve con una fiebre intensa de un mes y medio. Desperté y los lobos de mar estaban a mi costado, durmiendo y otros viniendo a mí desde el mar. Era de día , no tenía ni idea de una hora precisa, pero cedí a olvidarme de todo el proceso de mi llegada a mi bienestar.



Las cosas se hacían mas obvias y sabía que era un humano radiante que aprendió a convivir con estos mamíferos extraños, que emitían ruido todas las noches antes de dormir.



Aquellas sombras en la medianoche me levantaban y yo caminaba hacia ellas... era imposible alcanzarlas. Solo venían cuando pretendías dormir o te hacías el dormido. Negro era el océano de Paracas... salía a dar un vuelta en mi barca, mi nueva barca hecha con mis propias manos ya llenas de cayos y cicatrices infladas por mi extraña estancia en la isla.



Remé y llegue como siempre a la nada, regresando inconscientemente a la isla. Sintiendo la bella brisa del mar y los aullidos de mis lobos siempre dándome la bienvenida.



Mira a tu alrededor... quédate con ellos y pronto lo sabrás, te reencarnarás...



25 junio, 2007





Poetry is Dead



Living in a life of beauty, the angels of our palace have gone mistaken around.



The servants have come to guide us, their knowledge is explicit and fundamentalism creates an ark to get rid of the souls of my palace.



I hear the singing of opera, a lament of death, a symphony whom gentle people awake before dusk continues. The shadows have now come to guide us… the servants had drowned in a mysterious lake of mistakes down on 17th century above.



Bibles gives us saint to Lucifer… it is power. Angels of mercy rise and touch us, we know who we are… a symmetry, an open field, Mars or Jupiter in our dreams.



How can we meet the progress of death, a devotion on poetry which never would be revolved with her, the princess of the castle has left with sorrow.



Living in agony of reluctance is vow, the princess never spoke. The shadows come and take us to the palace of the dead poets. Classic as a revolutionary attempt of painters of renaissance to pacific quests of limitation on boundaries on our minds.



Wow… the music continues…



A continuous low harmony of organs and strings gently spreading their masters on a warm empty theatre filled with a mass of souls. They listen and awake, they dance on my room. Sunbeam and wine for me.



I don’t hear anything, nor voices in my head, I just slip on town and create what I like.



…I’m a volunteer, a poet, a soul… a dead soul laying on the vine, poets take me on their castle for a journey on the center of our minds.



Show me the wrong existence, the past, to change it to right. I’m a normal human being destined to die, it’s so simple… a plan of god which was imperfect.



Poetry is dead.

Tierra de Lobos



Tierra de lobos blancos vagan eternamente en el templo,


Princesa vestida de azul corre delirando dragones en el tiempo.



Escucha gritos y aullidos, cadenas rompiendo acabando con el hechizo


en el ocaso del Apocalipsis.



El cielo está claro y todos estamos bailando,


no hay truenos, no hay pájaros negros esperando.



Es una fiesta, donde todos estamos invitados.


No temas la serpiente no está, esta muerta...


tirada en las mil novecientos ochenta y dos escalones del castillo.



Su piel es de colores, oscuras posiciones acaba de crear.



Estamos bailando en esta celebración, ya bajó una luna llena.



Tierra de lobos blancos vagan eternamente en el templo.


¿Qué hacen ahí vagando?


La princesa corre y se esconde.



Con hachas cortamos el desastre.




Amor, Soledad y Encarnación



Todos se fueron, no hay nadie en mi templo, solo buitres muertos y sangre esparcida en la alfombra de acero. No encuentro fantasmas, ni mujeres desoladas. Cadenas arrastran en una dulce pesadilla, yo estoy despierto, tirado en el suelo. Culebras aparecen de cabellos largos llenos de miedo. Dulce mujer abre las puertas y me abraza. Siento su aliento y hacemos el amor.



El guerrero decapitado la persigue, dulce mujer cansada de esta leyenda. Se siente sola y busca una salida en barco, sin olas que la descubran ni espuma amarga en la orilla. Ese espacio entre tu y yo es de misterio. Creo que lo nuestro algún día terminará, es un pacto de guerreros opuestos y triste realidad.



Acaricio las culebras, es lo único que tengo. Huesos tirados, una espada incrustada.



Libre, equivocado. No sé cuando cambiaré. Ya es medio día y estoy cansado de todos estos ácidos. Mi piel quema y me transformo en este increíble crótalo, vago por el templo.



No muero, me quedan miles de años para vivir.




Sin Título



Larga, larga noche, todos se marchan y yo regreso a la ultima reunión de la resurrección. El hombre cae libre al abismo. Libre vació. La mujer con sus grandes curvas yace en el piso de la iglesia. No hay hora en mi vida, tiempo de repente. Ola de mujeres, musas juegan en mi mente.



Cruzo la arboleda lentamente y miro a mi alrededor. Una mujer de cabello rojo, con tacones de acero, vestida de terciopelo negro.



Mujer de misterio me habla. Me dice: acaríciame en esta luna llena... de misterio. Fornícame, muérdeme, deja tus huellas de odio en mi cuello y absorbe mi sangre para que navegue en tu cuerpo.



Deja que tu fuego reine en mi mente. Clava tus uñas en mi espalda, ven toma un viaje y saca tu espada, decapita el límite en mí.



Áspera espuma del mar moja sus labios.



La marea sube, peces vuelan, sus olas reinan.




Camino de Neón



Luz de neón baja por tus brazos. Cabello en flama baja por tu espalda. Chorros de sangre navegan por tus piernas, buitres salvajes te acorralan.



Viajes eternos pasas sin mi y tus musas olvidadas. Llegas a la ciudad del pecado, todos te esperan. Bajas de tu caballo negro, pisas con tus brillantes botas de terciopelo.



Llévame hasta el final... lo mejor está en el final, donde sangramos y luego resucitamos.



Se reencarna en un hermoso buitre lleno de deseos, sus plumas blancas y pecho negro, pico rosado y cuello encuerado.



Pestañas largas encorvadas, frágiles... se caen. Pisas vidrios rotos y tus pies dulces se contraen. Estas herida luciérnaga de mi camino. Luz de neón alumbra tus pisadas... estas durmiendo bajo la quebrada.





El Manantial y Los Ochenta en mi Templo (Metamorfosis Sexual)



La tierra... luna llena de pasiones arde en llamas


Calles inundadas con mujeres desoladas.


Lobos aúllan, incrustando sus colmillos entre sus piernas heladas.


Sus muslos, chorrean sangre eterna en llamas.



Los lobos se unen en parejas y viajan al abismo,


Navegan en este barco de madera acaobada



Y esperan doce largas horas


para llegar a mi radiante palacio solar.



El barco ancló.



Ancló en un desierto...


Donde el cielo era rojo.



Descendieron furiosas jaurías a la orilla


Y bebieron vino del mar, el mar era sagrado.



Llegaron los ochenta a mi templo,


Los guié a mi manantial... cinco largos kilómetros


Hasta q llegamos...




...Mojaron sus pestilentes garras doradas,


Sus cuerpos encorvados y


Sus cabezas malditas... endemoniadas.



Nadaban ferozmente salpicando agua


Y yo solo esperaba.



Los dioses cantaban una plegaria


Hasta que se pudo crear una bella metamorfosis sexual...



Todas ellas... las ochenta... bebían sangre de mi cuerpo.



Sus muslos eran suaves,


Sus cabellos finos y rojo rizados...


Manos jóvenes acariciándome...


Labios carnosos, pechos dorados


En todo mi cuerpo.


Se metieron en mí.




...Mi cuerpo apareció deshidratado en la orilla del mar...



Hiedras secas,


Lobos podridos a mi costado


con sus lenguas sobre la arena.



Me desperté?



Terminó?


Terminó este viaje ilimitado?



Creo... que sí...



Solo necesitamos... orar... por ochenta días bajo el manantial y...


Navegar doce horas... en un barco de madera acaobada.





Cincuenta Soldados y Un Ejército de Morado



Cinco millas listo para volar,


Reconozco aquel valle de los sueños.


Me siento cansado de todos los viajes ilimitados, quisiera dormir por un millón de años.



Piedras rebotan en mi castillo, soldados de plomo, rueguen a vuestros dioses la venida de un salvador cautivo ya que todos ustedes están heridos.



Sus lágrimas son llevadas a través del viento, los astros se acomodan lentamente, iluminan mi rostro... columnas griegas, dóricas de mi santuario, fortifíquenme y háganme beber de tus manos.



Tres monedas hacen girar la lucha. Cincuenta soldados y un ejercito de morado... bailan en la arena junto al ejercito de escorpiones dorados.



Cinco millas y mi lucha es larga. Cura soldado dame tu pierna, ven mujer, quiero tocarte... échate soldado... ahora sangra para mi.



Va corriendo, perseguido por leones furiosos contra él. Demonios en tu mente giran bruscamente, sus garras tocan su cuerpo, sus uñas estaban torcidas, incrustaban el talismán.



Después entré yo en el suceso nocivo, arena era salpicada, saqué mi espada. Cúbrete belleza animada. Agárrate Afrodita y saca mis cadenas.



En un momento las bestias se tiran en mi. Olí sus bocas feroces. Los encadené.



Largos minutos de eternidad suplicándome... besé su colmillo.


Bestias feroces duermen por siempre encadenadas. Apuntó y se lanzó a mi. La bese eternamente, olí su cabello y cogí su cuerpo. La cargue y me suplicó.



La noche llega y la echo en esta sábana.


Los astros se acomodan.



Bella y dulce Afrodita, ahora sangra para mi.




Ceniza




Un baño de ceniza cae


Mis ojos se dilatan en este preciso momento.



El punto se contrae


El humo llega al vació nudo de conversación.



Jesús cierra mis ojos


Me cuida de la ceniza sobreviviente



Me cubre con sus manos amarillas


Y sigue cayendo ceniza.



Nos cubrimos los dos


No podíamos buscar una salida



Dragones botaban sangre y fuego


Nos dejamos crucificar.



En el valle de ceniza


Incienso


Jesús y sus botas negras.



Cicatrizan nuestras heridas en la noche


Se reproducen musas ahogadas en el turbio océano Pacífico.





Una Noche Envuelto En Piel de Cervatillo




Monstruos en el océano veo


Siento que me acarician y despierto



Bajo el seno encendido


Trabaja la hormiga


Aquellos monstruos la pisan.



Vago en la superficie Inca


Viendo luchas y victorias



Abajo se encuentran los mitos


Creando diosas desnudas


Sumergidas en algodón.



Me llega la hora



La luna llena baja


Y las nubes bellas se apartan.



Ácido en el sol


Ácido en mí reino


Todos bailan y yo despierto.



No se a donde voy


No trato de limitarme…



Dionisio hablándome de las vendimias


Y sus grandes orgías.



Envuelto en piel de Cervatillo


Bailaba en la luna… llena de bacantes


Y no descansaba…



Estado en el que estoy…



…mis labios se secan


Abro los ojos


Y el sol ardiente me tira a la arena…





Cebra Africana



Diamantes bajo Cebra Africana


Muerden las cadenas bajo la luna llena.


Arena gris muerta sobre ellas.



El Escorpión Negro sale a cazar.



Cebra rayando diamantes y


La gota letal chorreando sangre sobre su piel.


Clavan sus uñas malditas y acarician el seno sobre la hiel.




Incrustando su aguja en el cuello del animal,


Euforbias pudren, bailando bajo la luna llena abismal.


La sombra baila en la arena gris muerta sobre ellas.



Escorpión cayendo, regresando de su batalla.



Arrastrándose sobre ellas…


Batalla perdida y todos muertos en el desierto


Cayendo como hormigas prendidas en fuego.



Sangriento animal, mamífero de la penumbra


Botando sangre de su boca


Seca y amarilla llena de dípteros… volando.



Lluvia cae del cielo


Limpiando sangre caída… pudriendo vida.



Cebra Africana sudando firmemente fuerza y agua bendita


Ahogándole la vista siendo presa de aquella


Cosmogónica conquista.





Apolo




Escucho gotas de agua
desde mi santuario


Las musas de Júpiter me mostraban el encadenamiento de las artes,


Mis hermanas protectoras.



Parnaso, nuestro monte sagrado, rodeado de hiedras


Trepaban hasta el infinito de mis sueños.


Tenía sueños azules y amarillos,


Mucha luz contrastaba.


Mi cabeza llena de letras, arte y música,


Furias y deseos anhelaba.



Hermanas mías, gracias por ser nueve


Bellas musas protectoras del arte


Envuélvanme en mi sueño y tómenme aquí en Delfos.



Entre sueños azules y amarillos,


Vi a buenos hombres a través del tiempo


Seguía echado entre el consciente y subconsciente.


Encima de nosotros... nubes de misterio fluyendo



Gotas...


Gotas...



Cada gota que caía


Cavaba mi sepulcro en la tierra sagrada



Tratando de encontrar al Sol


Las nueve me cantaban... y cantaban.



Soy el dios del Sol


En mi rostro esta el resplandeciente de luz


Vengan hermanas y deslícenme hasta el infinito


Hasta encontrar el Sol


Amarillo como las hiedras trepadoras


Radiantes por sus rayos.



Deslícenme!


Deslícenme!



Deslícenme hasta el nuevo amarillo infinito,


Hasta la hiedra ascendiente,


Hasta la tierra sagrada.




Entre subconscientes viajes


Llegué al consciente sol radiante...



Llegué...


Llegué...



En el sol deshabitado caminaba


Y comenzaba a soñar Diosas desnudas bajo mi hombro,


Pálido hombro; pálido como las plumas blancas de mi corazón.





Oxido Luminoso



Monstruo de energía navega cerca a ella. Sus plumas caen, hiere su vida. Luces caen en un abismo encantado. Sumérgela en el océano, que acaricie ninfas y que las bese con todos sus deseos encantados.


Navega junto a mi.



Jalan de las cadenas, están oxidadas llenas de sangre. Cuerpo cálido embalsamado, sangre cubre tus senos. Dípteros encantados alrededor de tus muslos llenos de deseo.



Sus uñas largas pudren el encanto de vivir tus sueños. Fantasmas vagan, cantando bellas melodías en los pasillos de mi castillo.


No interrumpan a los muertos.



Oxido luminoso llévame al sueño de sus deseos. Ácido maravilloso embárcame en el árido desierto para encontrar mi reino, mi destino.



Monstruo de energía metete en mi.





Planeta



Ahogado en este planeta eléctrico psicodélico. Las montañas vuelan y un claro horizonte son la escena. Mujeres tiradas en la tierra esperando ser llevadas por hombres salvajes de nuestra nación.



Veo otra vez la flor en el sol. Sonidos extraños como gritos electrizados, cambios bruscos y notas oscuras, ecos interminables. Brillante luz solar nos ilumina.



Da vueltas... el viaje de fuego no termina. Se astillan mis manos se endurecen nuestros cuerpos, sus caderas brillan, enérgica violencia se apiada de mi.





Poetas de la Oscuridad



Oscuridad percibo, parado en este valle encantado. Los astros lloran y mi afecto a ellos es nulo. Cantando y alabando días y días, mi época muere y no sé cuando alcanzaré la cima del encanto sagrado. Siento esa oscuridad cuando duerme y cada noche que me despierta.



Siento frío en mis manos y gotas heladas transcurren muertos en mi cabeza. Pasará algún día. Quiero percibir los rayos del sol. Quiero estar listo.



Profundamente duerme ella, mi fábula termina. Cantos en la oscuridad bailan, muertos están los poetas de la oscuridad. Me cubro bajo esta estatua inca. Siento que vienen a mí. Fuerte los espero.



Están alrededor de la biblioteca sagrada, quemando libros blancos... oscuridad temible en la que estoy. Lloran ellos, gritando plegarias. Y sudan, sudan los poetas.



Siento que estoy acabado, consagrado marcho hasta el final y llego a orillas de los poetas. Me uno a ellos y oscurece el día. La caída fue de noche.





Mi Ceremonia



El asilo era cálido y percibía una fuerte energía. Siento que estoy en el sueño de mis días.



Entro al viñedo, vendimias alrededor. Estoy pisando este culto, enérgico asilo. Todo fue infinito al soplar sus puertas, era verdad.



Escucho mis pisadas, solo leo versos y huelo uvas de la vendimia botando lágrimas al sol.



Parece que llegué...



Todo era vasto, un vasto horizonte donde los poetas me esperaban.


Estoy con ellos y ya me presentaron.



Visto mi mejor ropa, mi copa llena de poesía.


Mis versos vuelan lo mas alto este día.



Los rayos del Sol entran fácilmente por las ventanas del santuario. Mis pies desnudos acarician el valle de deseos... de... inspiración, de cuentos libres de amor de toda mi vida.



Reposo en aquel sillón, rodeado de grandes poetas como tú.



El vino ya está servido, solo esperamos para aquella ceremonia.